jueves, 1 de abril de 2010

"¿Por qué nos persiguen?"

Nunca sabes donde encontraras algo importante, en el lugar menos esperado puedes encontrar una grata sorpresa, porque lo digo, sencillamente puesto que al revisar mi viejo correo encontré un gran texto encontrado en no se donde al pensar en mi musa la cual ahora no es mi musa, en fin nada que deba contar por aquí...




La misma pregunta la repetía una y otra vez. No querían entender que esa era su naturaleza.
El lugar ya no era seguro; Batidas con las primeras luces del alba le obligaban a esconderse en huecos putrefactos y hediondos, muy lejanos de su confortable lecho. No recordaba algo igual en años. Aparecían de improviso, dispuesto a acabar con él, con una ferocidad nunca vista hasta entonces.
Algunas voces sonaban a cada segundo mas cercanas.; ¿Le habrían descubierto?. Podía intentar huir, pero ¿a dónde ir? Llevaba días sin probar bocado y sus fuerzas habían menguado de tal forma, que pasaba la mayor parte del tiempo inconsciente. Sólo el ruido de la manada le había despertado.
La madera que hacía las veces de puerta, se quebró en mil astillas. El camino hasta él estaba expedito. Un pequeño resplandor, le indicó que algún valiente había decidido entrar. "Se acerca el fin..." una lágrima de sangre recorrió su rostro, recordándole que una vez fue como ellos.
- ¡Ahí está! – gritó alguien- ¡Hemos encontrado al vampiro!.
El brillo del crucifijo le hizo retroceder unos pasos. Haciendo acopio de valor y fuerzas, saltó sobre el que parecía el mas fuerte de todos. De un tajo le sesgó el cuello, brotando al instante un generoso chorro de sangre. El ansía de comida, hizo que no pudiera resistirse a tan tentador maná.
Alguien apareció entonces de la nada y le roció el rostro con agua bendita. El desgarrador grito hizo que los humanos titubearan, pero sólo fue un segundo.
Recuperados, saltaron sobre él, dispuestos a terminar con él.

No lo encuentras?, deberías de buscar por aquí